La incorporación de materiales inorgánicos naturales, como la madera, la piedra, los adoquinados, permiten la subdivisión de espacios en los jardines de forma dinámica y eficiente. El empleo de vegetación autóctona y/o bien adaptada, produce menor mantenimiento por su fácil adaptación al medio propiciando  además la presencia de fauna autóctona. La biodiversidad de especies cumple un rol fundamental en el equilibrio ecológico de un sistema natural. aún en pequeños espacios.